Prisionero del sexo
SEXO, SEXO Y MAS SEXO, era sólo esto lo que pensaba todo el tiempo ...
Para satisfacer mi placer estaba dispuesto a hacer cualquier cosa. Como yo nunca fui un muy popular entre las mujeres, era difícil tener una relación estable, y mucho menos una relación sexual estable. Lo único bueno que tenía era el hecho de ser una economista bien pagado y con éxito, que me permitia tener dinero para pagar a las prostitutas. Confieso que me servia cualquiera, siempre que estubiese dispuesta a entrar en mis juegos sexuales. Es que junto con mi deseo insaciable, tenía gustos sadomasoquistas, que no siempre eran bien considerados. A veces me hacía mucha gracia imaginar la cara de mis amigos y la familia, en una situación asi.
Y cada vez que quería más y más retos. Los ojos vendados, usar el látigo, algunas plumas para hacer cosquillas ... Algunas de las prostitutas fueron al hospital con heridas, pero les compraba el silencio con el dinero. Pero las cosas un día salíeron de mi control y casi mató a una niña. Cuando vi que no respiraba, llame inmediatamente a una ambulancia, sin identificarme a mí mismo. La dejé y fue llevada al hospital. Alli fueron capaces de reanimarla y me identifico. Fui juzgado y tuve condena, porque ella era menor de edad. Yo tenía dos años de prisión y ahí mi adiccion al sexo se hizo publico. Cuando salí de la cárcel, me decidí a buscar tratamiento. Aquí he aprendido a equilibrar mi vida y hacer un mundo más humano y "normal". Fue complicado tener que hablar en grupos de terapia, las monstruosidades que había hecho y que sólo ahora veía lo mal que estaba de salud psicologica
Estoy en recuperacion desde hace un año y con una nueva vida. Me las arreglé para recuperar mi trabajo y amigos. Estoy hasta enamorado. Ya no me dirijo a las prostitutas y puedo controlar mis impulsos. Soy un hombre nuevo y estoy realmente bien con eso, y se que fue gracias a este tratamiento
Porque el sexo es saludable, pero cuando es de forma equilibrada, no sea tímido para pedir ayuda. Aquí nadie te juzga, apenas te dan herramientas para llevar una vida equilibrada.
Gracias por todo.
Paulo Telmo