Porque nunca es demasiado tarde
Mi marido siempre ha sido un adicto al alcohol. Cuando lo conocí ya lo era, pero de una manera controlada. Bebia socialmente, cuando estábamos con amigos en casa y en las comidas, bebia media botella de vino, y lo veia normal
Sin embargo, la empresa donde trabajo durante 15 años fue a la quiebra. A partir de ahí, se descontrolo. A los 45, se sentía inútil, y por mas entrevistas que fue, nadie le daba empleo, alegando que era viejo. Se refugió en el alcohol. Se sentía poco apreciado, y es que el hecho de sustentar a la familia, era una situación que realmente le molestaba. Bebia desde que se dormia hasta que despertaba. Cogió una cirrosis. Los médicos le dijeron que tenía que hacer el tratamiento.
Estuvo de acuerdo, pero fue en vano. Hizo tres tratamientos, pero ninguno de ellos funcionó. La última vez que entró en coma. Pensé que no se recuperaría, pero en última instancia, era fuerte y tenía una oportunidad más. Tal fue el choque, que decidió tratarse. Se buscó en Internet y encontro este centro de tratamiento. Fue un esfuerzo final, sabía que si no salia de esta, nadie se lo perdonaría, ni yo lo aceptaba en casa. No sé si hice bien en presionar, pero el lo necesitaba para "despertar" y comenzar a tener actitudes de hombre. Temprano genero conflictos. Quería salir de ahi casi todos los días. Yo era firme en no aceptar que el desistiese. Era la curación o el divorcio.
Pasó el tiempo y empezó a cambiar de actitud. Siempre habia dudado de su recuperación, finalmente comenze a estar más animada. Volvió a ser cariñoso conmigo y los niños. Cómo podía ver que se estaba recuperando, hablé con el resto de la familia que se movilizaron para ayudar, cuando el tratamiento terminó. Así fue. Siete meses más tarde, de vuelta a casa, volvio positivo y manejaba todo. Pronto, él abrió una tienda en la franquicia. Sólo sé que este tratamiento le ha convertido en un hombre nuevo. Nunca cayó. Esta "limpio" desde hace 2 años y confío en que así este. A mí también esta unidad de tratamiento me dio esperanza y me hizo creer de nuevo en la vida ...
Sílvia