Lidiando con los alimentos
Recaí y por mas vergüenza que me de admitirlo, se trata de una recaída que me salvó la vida. Mi relación con la comida nunca ha sido pacífica. Siempre me ha gustado comer de todo sin excepciones y con 12 años llegue a pesar 100 quilos. Realmente era un "monstruo", pero nadie me podía controlar. Con la entrada en la educación preparatoria, las cosas empezaron a cambiar. Mis compañeros se burlaban de mí y me pusieron a un lado. Todo esto me dejó deprimida y decidí que tenía que cambiar. Por lo tanto, comia con normalidad y sin que mis padres se diese cuenta al final de las comidas vomitaba todo por la fuerza.
Mi suerte era que tenia un retrete en mi cuarto y mis padres no se daban cuenta nada. Poco a poco, perdia peso y la excusa que daba era que estaba haciendo muy bien en el gimnasio en la escuela. En un año perdi 50 quilos Imagínese la diferencia. Aún así, yo seguía perdiendo peso hasta llegar a 30 quilos a los 14 años. Ahí fue la debacle. Tanto vómito, hizo una herida en el estómago y fui hospitalizado de emergencia. Comencé a seguir en el hospital y admiti todo. Comence a ser vigilada y empece a ganar peso poco a poco. No me gustaba la imagen que veia en el espejo, pero no podia darles más disgutos a mis padres, ni podría ser hospitalizada de nuevo. Me puse en 50 quilos y asi me quede hasta el 18, cuando tuve mi primera decepción en el amor.
No satisfecha, regreso la adiccion para vengarse y recaer. Luego mis padres se dieron cuenta de la situación y decidieron que antes de que me fuese, me tendria que poner en recuperación. Llegué a la clínica, fue un nuevo enfoque, pero que te “llegaba” mucho más. Fue con esta recaída que aprendí a quererme como soy. Además, he aprendido a hacer las comidas controladas. La gente era incansable y no los quiero defraudar. He ganado y ahora lidio normal con la comida. Además, doy mi testimonio para ayudar a las jóvenes bulímicas, que están sufriendo como yo sufrí. Creo que mi historia les dara fuerza y siento que puedo hacerlas reflexionar...
Estoy agradecida por todo lo que este tratamiento me dio y si hoy estoy viva, sé que fue gracias a vostros que me inspirasteis. Por qué sólo por hoy, sé que voy a ser feliz ...
Paula