La automedicación nunca más!
Nunca pensé que alguien podía ser adicto a la medicación, siempre veo como un medicamento una maravilla. Sólo que por mas que yo los viese asi, no admitia que mi madre era dependiente. Vi que ella estaba tomando muchas pastillas de diferentes formas y tamaños para todo tipo de problemas, sólo que en realidad no tenía tales problemas. Fue todo invenciones de su cabeza. A la hora de comer, ella estaba allí con una caja llena, que fueron divididos por formatos. En total, llegaron a tener 23 por comida. Pensé que era una exageración, pero ella dijo que era el médico que la obligaba y yo la creía ingenuamente. La situación se fue prolongado y se convirtió incluso en la mejor cliente de la farmacia, con las facturas astronómicas de que ni su sueldo era suficiente para pagar.
Comenzó a acumular deudas en todas las farmacias de la zona. Como ella me decia que todas las medicinas que compraba eran esenciales para su supervivencia, yo pagaba las cuentas. Pero ella exageraba tanto que en vez de controlar las enfermedades, comenzaron a aparecer mas. Cuando fue al médico, este no podía creer el exageramiento de los medicamentos que estaba tomando. Se sintió horrorizado e incluso prohibió la ingesta. Pero mi madre era tan terca y tan viciado , que siguió tomando a escondidas. Todo esto culminó con un accidente cerebrovascular. Fue a una cama de hospital, y fue paralizada la izquierda de la cara. Tal fue la conmoción que me pidió ayuda. Como ya conocía bien y sabía que su tratamiento no iba a funcionar "light" o simplemente la ayuda de un psicólogo, porque yo era más de 25 años de adicción a las pastillas, después de algunas investigaciones me encontré este centro. Ella fue a ver las instalaciones y conocer al personal contrarrestado. Después de eso tuvo que permanecer seis meses en el centro, incluso empeoró la situación. Pero al final del día estaba entregada plenamente a todo y a todos. Una semana más tarde iba a entrar. Fue divertido, porque debido a su edad ha creado un gran vínculo con los pacientes, tendo sensación de ser su madre.
Creo que la complicidad que se ha creado, le ayudó a seguir el tratamiento cuidadosamente. Consiguio ver que podía llevar una vida equilibrada sin tener que "ocultar" el efecto de las drogas. Así que ahora sólo tienen lo esencial para la vida, todos los prescritos por un médico. También tiene otra familia y yo ya que seguimos yendo al centro con asiduidad, aunque sólo sea para hacer el caso un ejemplo de mi madre para los pacientes afectados por la misma adiçcion. Aqui comenzamos una nueva vida, una vida feliz! !
Sara