Mi madre es una adicta de póquer
El juego puede destruir la vida de una persona y cómo hoy en día son cada vez más aquellos que los adictos al juego, pensé que tenía que dar mi testimonio, porque tengo una madre que sufría de esta adición. Ella que siempre fue mi pilar y el de mi hermano dejo de tener ganas de vivir.
Con una buena posición en una empresa de recursos humanos, una enfermedad de los huesos le llevo a buscar la jubilación anticipada. Con dos hijos fuera del hogar y el marido traicionandola durante más de 10 años seguidos, fue la gota final. Yo creo que si ella hubiese seguido trabajando, las cosas hubieran sucedido de otro modo, pero el destino quiso que la vida fuera así. Los días eran todos iguales y sin ganas de nada, ni siquiera para salir de la casa, acabo finalmente en Internet por encontrar una manera de pasar el tiempo. Sólo que cuando descubrió el póquer y se convirtió en adicta a este juego, ella cambio. Estaba obsesionada por completo, apenas dormía. Pronto comenzó a jugar y perder el dinero que tenía.
La familia estaba muy lejos de soñar con una situación semejante, hasta que las cosas comenzaron a desaparecer en el hogar. Cuando la visitaba, veia el desorden de la casa, el descuido de élla (siempre se sintió orgullosa y muy cuidadosa con su apariencia), las cartas de crédito de las empresas se acumulaban sobre la mesa en el vestíbulo. Extrañaba todo esto y me enfrente a ella, pero ella me dio toda la vuelta. Sin embargo, el banco llamó para decirle a mi padre que la casa sería hipotecada. Fue el golpe final. Mi madre no tuvo manera de ocultar su adicción por el juego. Busque por internet y encontré Villa Ramadas.
La llevé allí inmediatamente y pronto dio entrada. Mi padre accedió a ayudar con los gastos. Luego nos fuimos a encontrar con una lista de las deudas que tenía y la familia nos reunimos para pagarlas, pero con la condición de que ella se tratase. Mi madre acepto y en siete meses completo el tratamiento con éxito. Salio, y decidió establecer metas para la vida y tomó un montón de actividades.
La verdad es que mi madre renacio y siento que después del tratamiento se convirtió en una persona realmente feliz, y que se siente útil. Incluso nuestra relacion mejoro. Estoy super agradecida a la clínica y espero que mi testimonio ayude de alguna manera a personas que se encuentren en una situación como la que yo estaba. Tener coraje para avanzar. Fuerza, que la vida nos reserva muchas cosas buenas y las malas sólo sirven para enseñarnos.
Adriana