La Cocaina y la Moda
LAS PASARELAS, EL MUNDO DE LA MODA Y EL TRATAMIENTO
Cuando era niña, Kate ya posaba en frente del espejo y desfilaba por la habitación, como si estuviera en una pasarela. Ella soñaba en ser modelo y eso es lo que hizo. Por veces la vida tiene otras ideas para nosotros. Hasta los 18 años estudió para ser médica, pero por iniciativa de una amiga, su vida siguió un curso diferente.
En vez de seguir para la Universidad se dedicó a la moda. Seducida por este entorno profesional, quiso ser la mejor y acabó buscando refugio en la cocaína. El efecto de las drogas la ayudaba a superar su inseguridad. Una historia de amor fracasada la llevó a regresar a su ciudad natal, Londres, que había dejado con 10 años de edad. Con su mente vacía, solo llevaba en su maleta la voluntad de triunfar. Inicialmente empezó a trabajar como camarera en un bar y hacia también pequeños trabajos de modelo.
La competencia era feroz y Kate lo sabía. El consumo de drogas ha aumentado "era fácilmente accesible y con dosis de cocaína conseguía trabajar más horas", dice sin ninguna vergüenza.
También intentó una carrera como cantante y llegó a trabajar con el guitarrista de Jamiroquai. Pero el consumo excesivo de la cocaína, la detuvo, "sólo escribía música oscura y triste que era básicamente como me sentía."
Con más un proyecto fracasado, Kate se apercibió que ya estaba con 28 años, pero no tenia nada "yo estaba perdida, no tenia un trabajo fijo... sin casa, sin coche y sin amigos, todo esto me dejó vacía", confiesa la joven.
Sin embargo se entera de que su hermano, de 16 años, ya estaba experimentando porros. Esto precipitó su regreso a Portugal. Fue a vivir con una tía, donde también estaba su hermano. Los padres de Kate , hace mucho tiempo que no hacían parte de su vida. Su madre vivía en las Canarias y el padre se había muerto. Incluso en el pasado no habían sido un buen ejemplo, ya que ambos eran adictos al alcohol, el medio ambiente donde Kate creció.
Se unió de nuevo a su agencia, Light Models y obtuvo algunos trabajos, pero siempre trabajos esporádicos y sin mucho reconocimiento.
Kate sintió que su adicción a la cocaína estaba destruyendo su vida y en consecuencia sus sueños. Sabía que admitir públicamente su adición era un riesgo pero todavía ella avanzó. Hace mucho tiempo que existen rumores de que la droga circula en el mundo de la moda, pero es un tema tabú como sabemos. Felizmente como muchos otros también ella tuvo el coraje, el valor y la determinación para conseguir ayuda para empezar un tratamiento en Villa Ramadas.
Luchadora, Kate ha abrazado esta ayuda con humildad y siete meses después es una nueva persona. Hoy sabemos que no necesita la cocaína para hacer el trabajo de modelo de una manera ejemplar. Más que nunca quiere vencer y si dudas había, se perdieron en la primera sesión de fotos que hizo, completamente sobria.
Kate volvió a nacer y el mundo de la moda ha recuperado un nuevo modelo, así que tome nota, seguramente va a escuchar mucho su nombre en el futuro...
Sesión fotográfica en Villa Ramadas, en Junio de 2010 al final del tratamiento Kate