Ser delgada a toda custa
Soy Sara y sufro de trastornos de alimentación. Hace dos meses que estoy fuera de Villa Ramadas, después de siete meses de tratamiento intenso. Solo fue este tratamiento el que me hizo darme cuenta de que me estaba muriendo lentamente, sin hacer nada para contrarrestarlo. Como cualquier joven de 18 años quería ser delgada, como las modelos que veía en las revistas. Me meti en la cabeza que sólo asi la gente iba a querer estar conmigo. Ser gordo es sinónimo de ser dejados de lado.
Así que estaba constantemente en guerra con mi grasa. Practiqué mucho y hacia ejercicio y no comia. Además, el consumo de vinagre en la mañana. Mi cuerpo se consumió ante nuestros ojos, pero como mis padres eran personas ausentes ni lo notaron. Yo estaba abajo a 30 kilos y luego no pude resistir. Yo estaba ingresada en el hospital en coma. Dos semanas más tarde me desperté y me pusieron en el avión a un lugar indicado por los amigos de mis padres.
La verdad es que mi vida ha cambiado aquí. Me acepte y con la ayuda de un nutricionista aprendi a comer sola. Por otra parte, las terapias que había me hicieron crecer mucho. Todavía es muy reciente, pero no quiero recaer y sé que siempre voy a tener el apoyo vuestro para que no suceda. Os amo.
Mariana, Belgica