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La inseguridad

Siempre he sido una persona hermosa, bien preparada, inteligente, codiciada, la más popular en mi grupo de amigas. Siempre transmitia una gran alegría y pensaron que yo era muy feliz, pero la verdad era diferente ... Siempre me sentía insegura, de modo que no podía estar sola.
Sé que no tenía motivos para hacerlo, pero no podia contrariar esta situación. Sólo mis verdaderos amigos se dieron cuenta de cómo me sentía, porque ellos era los que mas me "aguantaban". La verdad es que estar sola era una gran tortura para mí. Todo empeoró cuando llegué a mi primer novio. Yo estaba tan obsesionada con él, estaba constantemente controlando sus pasos. Cómo yo a el le gustaba se dejaba ir.
Los años pasaron y la relación progresó, hasta que todo terminó, de un momento a otro. Parece que yo ya no le satisfacia y había encontrado otra persona. Entré en una profunda depresión y me converti en una psicótica. Empecé a perseguirlo, a dejarle amenazas en el coche, el buzón, en el teléfono ... Me dijo muchas veces que yo deberia respetarle y seguir adelante, pero no entiendia ni respetaba. Intente suicidarme en varias ocasiones, pero siempre fui capaz de sobrevivir. Para mí, la vida se había convertido en un sin sentido e incluso ni las consultas de psicología m hacian cambiar de opinión. Perdí mi trabajo y pasaba los días encerrada en mi habitación. Mis padres ya no sabían qué hacer y decidieron que yo debería hacer un tratamiento intensivo para tratar mi problema de codependencia. Fue así como conocí a la clínica donde aprendí a vivir sola y feliz.
No fue fácil, porque me acercaba demasiado a otros pacientes y les absorbia su energía de modo que no podían concentrarse en el tratamiento. Los terapeutas se dieron cuenta de esto y la controlaron. Poco a poco, mi autoestima aumento y pude darme cuneta que una persona para estar bien con los demás tienen que estar bien consigo mismo primero. Aprendí a ser autosuficiente y vivir conmigo en una forma equilibrada y saludable. He descubierto mucho de mí, que nunca había pensado que era.
Me encantó cada momento del tratamiento para mi co-dependencia, incluso aquellos dias en los que iba hacia abajo, porque era por lo general con los que "creció" más. Después del tratamiento con la ayuda de mis padres fui a trabajar y vivir sola. No se pudo haber tomado una mejor opción. Tengo un novio,con quién soy y sigo siendo feliz. Puedo disfrutar de los momentos que estamos juntos sin "sofocarle". Soy una persona nueva y se lo debo a mis colegas y al tratamiento clínico. Gracias por hacerme lo que soy!

Catherine