Genio
Mi hermano tiene sólo dos años más que yo, pero desde su infancia le gustaba pegarme. Yo tomaba las cosas en juego y lo dejaba pasar, sólo que a veces me sorprendia con tanta violencia.
Las cosas llegaron a tal punto que mis padres y yo comenzamos a preocuparnos, y dada las constantes apariciónes de moratones que tenia en el cuerpo, decidieron ponerle punto final. Mi hermano empezó a ir a un psicólogo para controlar la ira y se iba calmando. Luego fue a un psiquiatra que le recetó algunos medicamentos, pero que le daban sueño. La situación estaba siendo controlada hasta los 16 años, donde a mis padres constantemente le avisaban en la escuela porque se involucraba en peleas.
Así que la única solución era llevarlo a la unidad de tratamiento y bendita sea esta decisión. Su vida cambió por completo y se convirtió en una persona fácil de tratar y para mantener una conversación con el. Sé que en el principio no fue fácil, pero con el avance del tiempo comenzó a ser natural. Parece otra persona. No sólo recupere a mi hermano sino tambien un gran amigo.
Peter, Angola